BARRERAS PARA LA REALIZACION

Según las circunstancias, la elección del niño de compensar una deficiencia o evitar un problema puede indicar un pensamiento más o menos listo. Un alumno al que le cuesta muchísimo aprobar el examen de Matemática necesario para ingresar en la facultad puede decidir que, una vez que lo logre, nunca volverá a estudiar una palabra más de esa materia.


 Tal vez su aversión a la matemática persista al llegar a la adultez, y tal vez delegue en su esposa las responsabilidades de pagar las cuentas, administrar los ingresos fa miliares y reunir los datos necesarios para la declaración de impuestos. Aunque su problema compensatorio sea pragmático, el mecanismo de evitación lo coloca en una posición muy vulnerable, sobre todo si su esposa demuestra no ser capaz de realizar la función asignada. La vulnerabilidad del hombre y la conciencia de su ineptitud matemática sólo puede ejercer un efecto negativo sobre su autoestima y el concepto que tiene de sí mismo. En un último análisis, su sistema compensatorio le brinda muy poca protección y seguridad.


Por lo general, los niños bloqueados se convierten en adultos bloqueados. Pese a sus intentos de camuflar sus deficiencias poniendo excusas, racionalizando, o incluso riéndose de sí mismos, los adultos fóbicos se sienten profundamente afectados por sus ineptitudes reales o imaginarias. Aunque la cantante de ópera descripta anteriormente pueda bromear con sus amigos acerca de su incompetencia mecánica, lo más probable es que no le cause ninguna gracia no poder hacer frente a un problema eléctrico que se produce justo en el momento en que ella está ensayando para su función del día siguiente. Convencida de que es incapaz de solucionar el problema aunque sea mediante un proceso de prueba y error, se reprime mediante la grabación “No puedo hacer esto, soy demasiado estúpida” impresa en su infancia. Esta misma reacción podrá asaltarla mientras trata de componer el limpiaparabrisas de su auto durante una tormenta. Al volver a experimentar las familiares sensaciones de in competencia, su tensión provoca una reacción en cadena de ansiedad y ella recae en los viejos sentimientos como una niña de 8 años inepta para la mecánica.


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