CONVENCER A SU HIJO DE QUE ES LISTO

El ser listo es un estado mental y una actitud. El niño que ha adquirido este estado mental se halla convencido (le que posee la habilidad para hacer que las cosas ocurran a su favor. Sabe que puede manejarse, sobrevivir y triunfar en un mundo competitivo.



La alumna lista que decide que desea ser médica enfocará estratégicamente el desafío de ingresar en la facultad de Medicina. Aunque es extremadamente inteligente, tiene buenas aptitudes científicas y obtiene excelentes calificaciones en la escuela secundaria, se da cuenta de que habrá otros estudiantes igualmente brillantes y talentosos que aspiren al número limitado de vacantes de las mejores facultades de Medicina.

Para aumentar sus probabilidades de ser admitida en la facultad de su elección, formula una estrategia. Durante las vacaciones de verano se ofrece como voluntaria para trabajar de asistente en una clínica de la ciudad. El verano siguiente, trabaja como ayudante de laboratorio con un farmacéutico investigador. Durante el último verano de la secundaria se desempeña como asistente en el departamento de servicios sociales de una reservación indígena. En cada puesto, impresiona a sus jefes con su diligencia, y cuando se postula en la facultad puede ofrecer excelentes recomen daciones. Para contar con una ventaja más, se inscribe en un curso de revisión intensa, antes de rendir el examen de aptitud médica. Como es lista, también presenta su solicitud en otras facultades de Medicina, menos prestigiosas que la que eligió en primer término son sus “reservas”. Estos pasos estratégicos no sirven más que para garantizar su ingreso.

Hay dos características significativas que distinguen a la alumna descripta más arriba: define sus metas y confía en que puede lograrlas. No sólo concibe el modo de ir del punto A al punto B, sino que también sabe ubicar un punto C en el caso de que sea necesario tomar un atajo o un desvío.

Al darse cuenta de que aspira a lo mejor, acepta que debe competir con otros y consigo misma para obtener el premio anhelado. Al aspirar a esa recompensa toma conciencia de sus límites.

Mientras algunos chicos parecen saber a una temprana edad que pueden llegar adonde desean y están convencidos de poseer la habilidad para alcanzar sus metas, otros — quizás la mayoría— necesitan ayuda. Como padre, usted puede desempeñar un papel vital brindando esa ayuda. Los siguientes ejercicios suplementarios refuerzan la toma de decisiones estratégica. Examine las respuestas de su hijo desde un punto de vista no crítico.

 ¡Disfrute de las actividades! Ayude a su hijo a descubrir que aprender a pensar con listeza puede resultar divertido Si lis respuestas de su hijo son deficientes o ilógicas, convérselas y examínelas sin transmitir desagrado o decepción. Podría decirle: “Es interesante. ¿Te parece que si sale humo de la casa de al lado podrías...?” o “Veamos si ésa es la mejor respuesta”.

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