DESARROLLAR LAS HABILIDADES PARA EL MANEJO DEL TIEMPO

Casi todos los niños están dispuestos a aprender nuevas habilidades si se hallan convencidos de que esas habilidades harán más fácil y agradable su vida. Por el contrario, la mayoría de los niños se resiste a aprender nuevas habilidades si se hallan convencidos de que el proceso de aprendizaje será aburrido, penoso o inútil. Los chicos tienden a rechazar el conocimiento de los padres cuando son atacados frontalmente, tratados con condescendencia o de manera denigrante.


Entre las frases que provocan un rechazo seguro, se encuentran las siguientes:

• “Si emplearas tu tiempo de manera más efectiva, podrías cumplir con tus tareas sin sufrir una crisis todos los días.”

• “Si dejaras de dar vueltas y empezaras a concentrarte, recordarías más.”

• “Si no dejaras las cosas para el último momento, las terminarías a tiempo.”
• “Si fueras más organizado, te ahorrarías un montón de horas por día.”
Los padres sagaces evitan decir frases como éstas. Se dan cuenta de que un enfoque negativo provoca generalmente una respuesta negativa. Más que amonestar, intente comprometer activamente a su hijo en el proceso de llevar a cabo cambios de conducta. Del mismo modo proceden los maestros sagaces. El maestro que es positivo y alienta el aprendizaje activo invariablemente logra resultados mucho mejores que aquel que es negativo y alienta, o permite, el aprendizaje pasivo.
Estos principios básicos de enseñanza también se aplican al hogar. Al comprometer a su hijo en el proceso de aprender y aplicar las habilidades para el manejo del tiempo, usted mejora significativamente las probabilidades de que el niño domine y utilice esas habilidades.
En el diálogo que sigue, una madre examina con su hija el tema de la administración del tiempo, mediante un enfoque pensado para reducir la conducta reaccionaria.

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