Desarrollar la capacidad de pensar

IR DEL PUNTO A AL PUNTO B

Jeremy quería acarrear lo más posible en un solo viaje. No tenía tiempo para hacer “cientos” de viajes desde el coche hasta el lugar del campamento. Mil metros representaban un trayecto interminable para un chico de diez años, pues había bosques que explorar, arroyos que vadear y colinas que escalar. Si podía acarrear en un solo viaje las bolsas de dormir, la mochila, el carbón, la parrilla y las cantimploras, cumpliría con la tarea que su padre le había asignado.


Cuando empezó a cargar las cosas, se dio cuenta de que le resultaría imposible acarrear todo. Le faltaban manos. Vio que en el fondo del baúl del auto asomaba la punta de un pedazo de lona que su padre usaba para cubrir el suelo bajo las bolsas de dormir. Tomó la lona, colocó el equipo sobre ella, juntó las puntas formando un atado y cargó el fardo sobre su hombro derecho. Desequilibrado y tambaleante a causa del peso, de todos modos se las ingenió para llegar, aunque a los tropezones, al campamento. ¡Estaba libre!

No hay comentarios:

Publicar un comentario