Aprender a recuperarse

PENSAMIENTO ANALITICO

David entró en el cuarto de Kyle y cerró la puerta de un empujón. Quedó cerrada un instante y luego se abrió lentamente. Sin pensarlo, el adolescente volvió a cerrarla de un empujón. Y otra vez la puerta se abrió. David se encogió de hombros, se sentó en la cama junto a Kyle y se puso a hablar de la fiesta a la que iban esa noche. 

Comenzaron a llegar otros compañeros del colegio y se repitió el mismo rito. Empujaban la puerta una o dos veces, y la puerta volvía a abrirse. Al igual que David, enseguida se enfrascaban en el asunto de la fiesta, mucho más importante.


Cuando llegó Mark, había cuatro adolescentes en la habitación, Como los otros, cerró la puerta de un empujón. Como si lo hiciera a propósito, la puerta se abrió lentamente. Al ver esto, Mark se acercó a la puerta y se detuvo a examinar el picaporte y el mecanismo de cierre. Enseguida descubrió que el cerrojo estaba atascado de tal modo que era imposible que la puerta permaneciera cerrada. Después de forcejear con el picaporte y mover varias veces el mecanismo de resorte, Mark cerró la puerta una vez más. Esta vez quedó cerrada. Sonrió y se reunió con los demás. Todo el procedimiento le había llevado unos sesenta segundos.

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