TODOS TENEMOS HAMBRE


IX



Bien sabes que todos tenemos hambre: hambre de pan, hambre de amor, hambre de conocimiento, hambre de paz...

Este mundo es un mundo de hambrientos.

El hambre de pan, melodramático, soflamero, ostentoso, es el que más nos conmueve; pero no es el más digno de conmovernos.
 
¿Qué me dices del hambre de amor? ¿Qué me dices de aquél que quiere que le quieran y pasa por la vida viendo en todas partes mujeres hermosas, sin que ninguna le dé una migaja de cariño?

¿Pues y el hambre de conocimiento?

¿El hambre del pobre espíritu que ansía saber y choca brutalmente contra el zócalo de granito de la Esfinge?

¿Y el hambre de paz que atormenta al peregrino inquieto, obligado a desgarrarse los pies y el corazón en los caminos?

Todos tenemos hambre, sí, y todos, por lo tanto, podemos hacer caridad.

Aprende a conocer el hambre del que te habla... en el concepto de que, fuera del hambre de pan, todas se esconden. Cuanto más inmensas, más escondidas…

No hay comentarios:

Publicar un comentario