Los hijos

El padre CESHI dice algo hermoso: Señor Jesús que quiso crecer como nosotros y entre nosotros, ayúdanos, para que comprendamos, aceptemos y acompañemos el crecimiento de nuestros hijos.



 A veces es muy difícil darnos cuenta o aceptar que nuestros hijos han llegado a una edad en que sienten la necesidad del desapego, de buscar por si  solos nuevos horizontes, y es allí que debemos entender que ellos no son nuestros, que tienen autonomía  propia, que vienen a través nuestro pero su vida no nos pertenece, que su vida es su vida, que lo podemos orientar,  guiar, etc. pero que ellos, solo ellos son los que decidirán su camino. Es muy posible que muchos no estén de acuerdo con esta filosofía de vida, y por supuesto que la respeto, pero basado en mi fe les digo, que Dios es el único que puede marcar el rumbo de cada ser humano.

                                                                                                       Siempre he sido un padre que se ha jactado de haberles dado una buena crianza a mis hijos, pensaba que de esa forma la vida muy difícilmente les podían dar sorpresas desagradables, pero en este tiempo que estoy viviendo me he dado cuenta de que los méritos no-solo están en nosotros, si podemos influir en un 20 o en un 30 por ciento, pero todo lo demás es de ellos, y esto lo entendí después de la partida de Andrés, y con María Soledad y María José he tratado de volcar toda esa experiencia, He acomodado mi vida al ritmo del de ellas, he entendido que la juventud es lo más maravilloso que existe, que al estar a su lado también aprendemos cosas, en una palabra he comprendido que el ser absoluto no conduce a nada.  


   Antonhi de Melho es un sacerdote que practica el budismo, y en su libro’’ Caminando Sobre las Aguas,’’ dice algo que en nuestra vida es muy difícil de aceptar, pero no imposible, ‘’El pasado es irreal, el futuro es irreal, el aquí, el ahora, el hoy, es lo que importa.’’  Vivimos haciendo planes para el futuro sin darnos cuenta que no vivimos, y cuando nos damos cuenta ya somos viejos para cambiar Andrés me enseño todo esto y en su carpeta en la tapa lo dejo impreso: ‘’Vivir intensamente el hoy, y hazlo tan hermoso que merezca ser recordado.‘‘



 Eso es lo tenemos que aprender de nuestros hijos y entender que no están equivocados, María José y María Soledad ambas de distintas maneras viven intensamente cada día, desde que comienza hasta que termina, disfrutando cada hora de la mejor manera posible, al verlas con esa alegría y felicidad nos hace sentir a Gladis y a mí con una esperanza de que el día de mañana también nosotros conseguiremos ese torrente de agua bendita que nos llene de paz.                          

Decálogo para un padre                  
1)  Ama a tu hijo
2) Procura conocerlo a fondo.
3) Habla siempre con él.
4) Descúbrete ante él.
5) Ponlo en contacto con el mundo,
6) Interésalo por lo demás.
7) Enséñale a ser alegre.
8) Prepáralo para el dolor.
9) Acostúmbralo a amar la paz y sinceridad
10)  Dale a conocer Dios y que lo ame.                                       


Extracto del libro "Andres... 3 Años despues" de  Roque Nadra

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