Una Carta Que Recordar Parte 1

El venado, el caballo y el águila también son nuestros hermanos; los desfiladeros, los pastizales húmedos, el calor del cuerpo del caballo o del nuestro, forman un todo único. Por lo antes dicho, 

creo que el jefe de los cara pálidas pide demasiado al querer comprarnos nuestras tierras.






No podemos aceptar su oferta porque para nosotros esta tierra es sagrada. El agua que circula por los ríos y los arroyos de nuestro territorio no es sólo agua, es también la sangre de nuestros ancestros. Si les vendiéramos nuestra tierra tendrían que tratarla como sagrada, y esto mismo tendrían que enseñar a sus hijos.

Cada cosa que se refleja en las aguas cristalinas de los lagos habla de los sucesos pasados de nuestro pueblo.


UNA CARTA PARA RECORDAR PARTE 2

UNA CARTA PARA RECORDAR PARTE 3

UNA CARTA PARA RECORDAR PARTE 4

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