Soledades Compartidas | Capitulo 3

Yo no siento que tú me hayas quitado a "mi " 

hijo, el no era de mi

propiedad. Simplemente era una hoja más del 

Gran Árbol que todos

conformamos.






Es cierto que él había brotado de mí ser, 

esto no te lo discuto. También es

verdad que había florecido en los poros de 

mi piel y que me llenaba de sentimientos 

buenos y de tibia ternura, pero también hay 

algo Muerte que tú

debes saber y que es indiscutible, y es el 

hecho que:






El mismo Aliento que lo hizo nacer y crecer 

él y que a mí me sustenta, no

es exclusivo de mi persona, por lo tanto 

Muerte no he sido yo su gestor ni

su dueño, he sido simplemente el elemento 

mediante el cual la Vida se ha

expresado.






Muerte dime:


¿Tú crees que puedo presumir de que algo 

realmente pueda ser de mi

propiedad?



¿Existe alguna cosa o alguien que pueda 

hacerme sentir que yo soy su dueño?



¿No soy acaso Muerte, nada más que una 

simple hoja de una pequeña rama del

Gran Árbol, y que un día cualquiera, también 

caeré?





¿Y no será el vacío que provoque mi caída, 

el que permita que el Gran Árbol

vuelva a florecer?





Y mi desintegración en la Tierra, ¿No será 

el elemento que posibilite mi

regreso hacia la Sabia que alimenta al Gran 

Árbol?





Por lo tanto Muerte, ¿No te parece absurdo 

que a causa de mi egoísmo intente

detener las estaciones, calmar al viento y 

desviar al Sol de su camino?






Y además Muerte: ¿Quién soy yo para intentar 

detener este Ciclo Eterno en el

cual existo?





Muerte deseo confesarte un secreto, algo que 

he descubierto hurgando en el

vacío de mi mente.






¿Tú que crees, que es el dolor para los 

seres humanos Muerte? ¿Te lo has

preguntado alguna vez?



Su dolor Muerte, es simplemente la 

resistencia que ofrecen hacia lo que Es,

hacia la "Realidad " ¿Puedes comprenderlo?





¡Claro que puedo comprenderlo! Juan. 

Continuamente lo observo en sus rostros

cuando vengo a recogerlos. Sabes Juan, ha 

habido ocasiones en que inclusive

he llegado a sentir pena por algunos de 

ellos al ver como sufrían al

desprenderse de lo que creían que era suyo.







Ya lo decía yo Muerte. ¡Eres más humana de 

lo que pareces!



Oye, no te importa salir de este lugar Juan, 

¿por qué no vamos a caminar un


poco?...



Continuará...

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