Soledades Compartidas | Cap 2

¿No estás ligada a esta Tierra al igual que 

yo?





¿Acaso no formamos parte de la misma Esencia?




Además: ¿Quién soy yo para juzgarte?




Me asombra que pienses de este modo Juan, la 

mayoría de los seres humanos no

piensa ni siente como tú.





Comprendo perfectamente que no puedan 

hacerlo Muerte.





¿Cuál es el secreto que te ha llevado a 

pensar de este modo?





No existe tal secreto Muerte, se trata 

simplemente de detenerse por un

instante y observar:






Observar el Ciclo Eterno que se repite 

constantemente, es muy sencillo, nada

hay de misterioso en ello.





Pero si es tan sencillo como tú dices: 

¿porqué entonces la gente no se

detiene, aunque más no sea un momento, en su 

vida?






¡Ay Muerte! ¡Cómo eres tan ingenua! No te 

das cuenta que es el temor el que

no les permite detenerse.







¿A que temor te refieres Juan? ¿Al temor de 

perder lo que creen que son sus

pertenencias?







Si es esto lo que temen, realmente me dejas 

desconcertada.




Muerte tal vez para ti todo resulte más 

sencillo, porque Tú nada necesitas

para sentir que existes, pero no todos 

pueden apreciar lo mismo que tú.





El temor de "no ser " alguien o algo en esta 

vida es lo que lleva a los

seres humanos a intentar acumular durante 

toda su existencia infinidad de

cosas tanto materiales como intangibles, 

pero cosas Muerte efímeras al fin,

por su simple condición de ser acumulables. 

por lo general Muerte, todo lo

que atesoran se transforma con el tiempo en 

un pesado y tirano yugo que

doblega cruelmente sus fatigadas espaldas.









Si observas Muerte, verás como muchos de mis 

semejantes llevan impreso en

sus rostros indelebles cicatrices de 

vetustas ilusiones e indomables

frustraciones.





Juan: me gustaría hablar sobre tu hijo, dime:


¿No sientes rabia porque haya venido a 

buscarlo tan pronto?

¿No sientes dolor? ¿No me odias como todos? 

¿No piensas que he sido injusta?





Muerte te creía más sabia, por momentos 

cuanto más me preguntas, más me

decepcionas, hasta me pareces humana.


Mira, ¡Déjame decirte una cosa!...

Continuará...




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